En este vídeo se plantea la situación de una fotógrafa durante y después de haber hecho fotos de una niña durante la guerra. Y de como, gracias a esperarse a ver morir a esa niña y hacerle una foto, ganó un premio Pullitzer a la Mejor fotografía, lo cual provoca sentimientos contradictorios en esta.
Por una parte, se observa la idea de ganar prestigio en el trabajo a costa de todo, haciendo fotografías que impacten al público,y por otra parte, la de guiarse por su humanidad y parar de hacer fotos, y tal vez ayudar a esa niña de algún modo.
El uso de imágenes en la prensa es muy necesario si se quiere llegar a provocar un mayor impacto en el lector. Además, las imágenes crean una sensación de veracidad en la noticia, a pesar de que muchas de estas en realidad están manipuladas, y tendríamos que investigarlas.
En el vídeo, la chica llora porque tal vez podría haber avisado a la niña de la posición del enemigo y salvarla, pero en cambio, se concentró en hacer "buenas" fotografías para su trabajo. Ese acto le ha hecho darse cuenta de la poca sensatez de su trabajo.
Si yo hubiera estado en su lugar, me habría arrepentido de esas fotos antes de entregarlas a la competición, y si finalmente decidiera mandar alguna, explicaría mi experiencia al hacer esas fotos.
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